martes, 26 de abril de 2016

ACTIVIDADES PARA TRABAJAR LA DISCRIMINACIÓN FONOLÓGICA DE LOS FONEMAS /F-S-Z/.

Está formado por unas tarjetas en las que aparecen el apoyo gestual que uso para cada fonema, una serie de dibujos en los que aparecen en posición inicial cada uno de los fonemas  y las hojas para clasificarlos. 

Teoría sobre la Conciencia Fonológica


CONCIENCIA FONOLÓGICA                                 

La conciencia fonológica es considerada una habilidad metalingüística definida como: “La reflexión dirigida a comprender que un sonido o fonema está representado por un grafema o signo gráfico que a su vez, si se lo combina con otro, forman unidades sonoras y escritas que permiten construir una palabra que posee un determinado significado”.

Es la capacidad o habilidad que le posibilita a los niños reconocer, identificar, deslindar, manipular deliberadamente y obrar con los sonidos (fonemas) que componen a las palabras. La conciencia fonológica opera con el reconocimiento y el análisis de las unidades significativas del lenguaje, lo que facilita la transferencia de la información gráfica a una información verbal. Este proceso consiste en aprender a diferenciar los fonemas, en cuanto son expresiones acústicas mínimas e indispensables para que las palabras adquieran significado. En el aprendizaje de la lectura, el desarrollo de la conciencia fonológica es como “un puente” entre las instrucciones del alfabetizador y el sistema cognitivo del niño, necesaria para poder comprender y realizar la correspondencia grafema-fonema.

Los niños pequeños tienen una conciencia escasa de los sonidos del lenguaje. Oyen, perciben una secuencia continua de sonidos, pero no son conscientes de que estos se pueden dividir en palabras, (conciencia léxica), estas en sílabas (conciencia silábica), y que estas últimas pueden estar formadas por uno o varios sonidos (conciencia fonémica). Por conciencia fonológica entendemos tanto la toma de conocimiento de los componentes silábicos y fonémicos del lenguaje oral (sílaba / fonema inicial, final, medios), como la adquisición de diversos procesos que pueden efectuarse sobre el lenguaje oral, como: reconocer semejanzas y diferencias fonológicas, segmentar las palabras, pronunciarlas omitiendo sílabas o fonemas o agregándoles otros, articularlas a partir de secuencias fonémicas, efectuar inversión de secuencias silábicas / fonémicas, manipular deliberadamente estos componentes sonoros para formar nuevas palabras, etc.

El desarrollo de la conciencia fonológica en niños pequeños no sólo favorece la comprensión de las relaciones entre fonemas y grafemas, sino que les posibilita descubrir con mayor facilidad cómo los sonidos actúan o se “comportan” dentro de las palabras. Es importante considerar el desarrollo de esta capacidad cognitiva como un paso previo imprescindible antes de comenzar la enseñanza formal del código alfabético.

El aprendizaje de la lectoescritura se debe fundamentar en un desarrollo óptimo del lenguaje oral, tanto a nivel comprensivo como expresivo y en potenciar el trabajo de habilidades lingüísticas y metalingüísticas, las cuáles son uno de los pilares fundacionales en el acceso a la lectura y a la escritura. Aprender a leer y a escribir requiere que el niño comprenda la naturaleza sonora de las palabras, es decir, que éstas están formadas por sonidos individuales, que debe distinguir como unidades separadas y que se suceden en un orden temporal.

Pretender comenzar el aprendizaje del lenguaje escrito sin apoyarse en el dominio previo del lenguaje oral es un contrasentido, ya que al niño le resultará mucho más difícil integrar las significaciones del lenguaje escrito sin referirlas a las palabras y a los fonemas del lenguaje hablado que le sirven como soporte.

La habilidad de poder reconocer, deslindar y manipular los sonidos que componen el lenguaje, es decir, la conciencia fonológica se desarrolla con el ejercicio. Esta capacidad cognitiva, como cualquier otra destreza de lecto-escritura temprana, no es adquirida por los niños en forma espontánea o automática. Es importante que la propuesta didáctica en la que esté enmarcado su aprendizaje se desarrolle en un ámbito alfabetizador y que siga una determinada secuencia, a modo de “escalera” por la cual los niños van subiendo a medida que avanzan desde una comprensión limitada hacia otra mucho más profunda de cómo funcionan los sonidos dentro de las palabras.





El trabajo relacionado con la conciencia fonológica pretende ejercitar la percepción de las estructuras básicas que relacionan el lenguaje hablado y el escrito. Supone aprender a identificar los fonemas como expresiones sonoras básicas, su agrupamiento en sílabas y su ordenada combinación formando palabras, unidad básica de significado. El adecuado conocimiento y manejo de estas unidades básicas intercambiables como material constructivo de todo el lenguaje oral y escrito es fundamental para el correcto aprendizaje de la lectura y la escritura.
La percepción que se tiene del lenguaje oral es en principio global (secuencia continua de sonidos) siendo necesario aprender a percibir los distintos componentes aislables: palabra (conciencia léxica), sílaba (conciencia silábica), fonema representado por las letras (conciencia fonética). Ocurre además que hablamos articulando sílabas pero escribimos letras que se corresponden con fonemas que hay que agrupar de diferentes maneras para representar cada sílaba.

Las dificultades suelen presentarse en el momento de reconocer, identificar y usar estas unidades del lenguaje para realizar la conversión del fonema en grafema (escritura) o la pronunciación de las diferentes agrupaciones de letras (sílabas, palabras, frases) realizando entonces la lectura.

Actividades de Concienciación Fonológica en Biblioteca


Lectura del cuento en Biblioteca del colegio.


ACTIVIDADES DE TRABAJO FONOLÓGICO CON LOS ALUMNOS/AS DE 2º E.P.


Con motivo de la celebración del Día del Libro, he llevado a cabo, con el alumnado de 2º, numerosas actividades en la Biblioteca, tales como:

- Cuentacuentos.
- Concurso de Ilustraciones.
- Lectura silenciosa.
- Lectura colectiva.
- Préstamos de libros.
- Pequeños resúmenes de los libros prestados.
- Inventar otro final para un cuento.

Con estas actividades he trabajado la concienciación fonológica, ya que los niños y niñas han aprendido a captar la idea principal de un cuento, conocer y diferenciar los personajes, identificar la trama, inventar un final distinto, representar brevemente un cuento, aprender y adquirir nuevo vocabulario, etc.

Os muestro algunas fotos de las actividades que hemos trabajado en la biblioteca para el desarrollo de la concienciación fonológica y con motivo de la celebración del Día del Libro, 23 de abril.


miércoles, 6 de abril de 2016

Bienvenidos a mi Blog de "Concienciación Fonológica".

Aquí voy a publicar numeroso material diverso e interesante para trabajar la Concienciación Fonológica.

Comenzaré por publicar algunos recursos fotocopiables que podreís encontrar en Internet.